Otra irregularidad en centro del ICBF

Una nueva denuncia deja en la cuerda floja la calidad del servicio ofrecido por la institución.

Cansados de completar dos años aguantando malos olores, la comunidad del Centro de Desarrollo Infantil del barrio Jordán de Ibagué, piden ayuda.

Pese a las visitas de ingenieros, arquitectos y otros funcionarios del ICBF que incluso viajaron desde Bogotá para analizar la situación, no hay respuesta.

Fue la misma comunidad educativa la que detectó que las causas de los malos olores que deben soportar niños y adultos en el establecimiento, corresponde a una conexión de aguas negras a los ductos de aguas lluvias.

Según la denuncia de la mamá de uno de los pequeños que asiste a este centro, a esta red abierta de aguas lluvias están llegando todos los desechos de las aguas negras de sanitarios, lavamanos y cocinas, generando olores que llegan al punto de ser insoportables.

Los padres de familia temen por la salud de sus pequeños, pues la situación se origina a tan solo algunos metros de la sala-cuna y el olor se expande por otros sectores donde por largas jornadas, permanecen los pequeños en edad pre-escolar.