La tercera no fue la vencida

Nuevamente el alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo, dejó plantados a los gremios económicos y a la Cámara de Comercio. El presidente de la entidad, Luis Alfredo Huertas Pontón no ocultó su molestia por la descortesía y por jugar con las agendas de los ejecutivos.

Un grupo de importantes empresarios de la ciudad encabezados por el presidente de la Cámara de Comercio, Luis Alfredo Huertas Pontón, se quedó esperando al alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo en una cita que tenían programada con anterioridad para hablar temas de ciudad.

El dirigente gremial, en su tono moderado y educado, se mostró bastante molesto por la actitud del burgomaestre al cancelarles por tercera vez el encuentro, pese a que se disculpó, dice él, a última hora, pero que eso no le da derecho a jugar con la agenda y el tiempo de las personas.

Pese al desplante, los dirigentes gremiales seguirán a la espera de un tiempo con el Alcalde para abordar mesas de trabajo con temas como la generación de empleo, proyecciones de empresas entre otros temas. Le pidieron que baje la guardia porque ellos no están en contra de su gobierno, ningún representante de los gremios tiene filiación política alguna ni tampoco van detrás de burocracia o puestos.

Pero ese no fue el único ‘varillazo’ del presidente de la Cámara de Comercio al alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo, pues no dejó escapar la coyuntura de las confusiones que generó en la ciudadanía la implementación del pico y placa en esta temporada de fin de año.

Pese a que estuvo de acuerdo en la última decisión de suspender el pico y placa por un mes, criticó severamente a Jaramillo Martínez, por las reculadas y bandazos, como él lo llama, por tomar determinaciones a la ligera y posteriormente cambiarlas generando confusiones en la ciudadanía.

Afirmó que hay una falla gigantesca en su estrategia de comunicaciones tanto interna como externa que lo hacen cometer errores que son imperdonables en un mandatario de una capital; literalmente dijo que el alcalde merece mejores asesores a su lado que lo blinden en temas de ciudad tan delicados.