Esto sucedió con los capturados de la casa del terror

En firme quedó la legalización de captura ante la juez séptima penal con función de control de garantías, en contra de 10 personas detenidas en las últimas horas en la capital del departamento del Tolima, acusadas por la Fiscalía de pertenecer a una organización dedicada a maltratar niños, según han dicho las autoridades a los medios de comunicación.

La diligencia judicial inició hacia las 10 de la mañana de ayer viernes y se extendió hasta las 5 de la tarde, hora en que la togada aceptó la solicitud de la Fiscalía, para la legalización de las capturas, produciéndose de inmediato la apelación por parte de los abogados defensores, que no fue aceptada por la juez.

De esta manera ya quedó en firme la legalización de la captura de estas 10 personas y se dio inicio a la audiencia de solicitud de imputación de cargos por los delitos de concierto para delinquir, tortura agravada y ocultación y destrucción de elementos materiales probatorios.

La audiencia de imputación de cargos se extendió hasta la medianoche de este viernes y hoy hacia las 9:30 de la mañana se dará a continuación a la sustentación de la solicitud de imputación de cargos, audiencia qué una vez culmine le dará espacio para iniciar la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento encontrada de los capturados.

 

 

Tenemos el relato de la persona que denunció a los funcionarios de la institución Peces Vivos.

Dijo que los niños de la fundación eran golpeados por cualquier cosa y amarrados a la cama donde eran obligados a limpiar sus necesidades. Una de las menores de edad se golpeó contra el suelo provocándose una cortada en el labio y como castigo fue obligada a comer sus alimentos sin suturarle la herida.

Johan Sebastián Cruz, fue la persona que decidió poner en conocimiento de las autoridades policiales la manera cruel y despiadada como eran golpeados los niños internos en la Fundación Peces Vivos, ubicada en la carrera segunda entre calles 8 y 9, del barrio La Pola en Ibagué, por los funcionarios que allí laboraban, quienes les brindaban un trato que él mismo calificó como inhumano, tras ser testigo fiel de estos actos que hoy son motivo de inve4stigación por parte de la Fiscalía General de la Nación y que dejó a 10 personas en manos de la justicia, quienes están siendo imputadas por los delitos de tortura agravada, concierto para delinquir y desaparición y destrucción de elementos materiales de prueba.

Las 8 mujeres y 2 hombres, según el denunciante, cometían actos graves que ponían en riesgo la vida de los niños con algún grado de discapacidad cognitiva, hecho que fue investigado por la Policía y la Fiscalía y que hoy es motivo de repudio por parte de la comunidad colombiana.

Según Johan Sebastián Cruz, los funcionarios comprometidos en estos actos grotescos, tienen que responder por todo lo que le hicieron a los niños, en especial por las torturas a las que eran sometidos a diario, situación de la que se enteró al ingresar a trabajar en la Fundación, lo que le permitió grabar en video la manera cruel cómo eran tratados los menores.

“A los niños los amarraban a la cama para obligarlos a comer sus alimentos y cuando lloraban los golpeaban. Les quitaban los colchones a las camas y los niños tenían que dormir sobre las tablas. Cuando alguno de ellos se hacía sus necesidades tenía que limpiarlas o sino eran castigados”, dijo Cruz.

Continuó su relato diciendo que ingresó a la Fundación buscando una estabilidad laboral, pero que al tercer o cuarto día ya quería presentar su carta de renuncia al ver las atrocidades a las que eran sometidos los niños.

Johan Sebastián decidió grabar en video el trato inhumano al que eran sometidos los menores de edad y con la ayuda de su progenitora logró tener las fuerzas necesarias y perder el miedo para denunciar el tema a la Policía Metropolitana, situación que fue atendida y de inmediato investigada por el CTI de la Fiscalía.

“Cuando empecé a ver a los niños amarrados me llené de temor y de rabia. Le comenté a una Patrullera de la Policía, quien me ayudó a la decisión de denunciar. Lo que más me dio temor fue ver a los niños cuando me decían que los ayudara a soltarse de la cama y que se querían morir. A uno de los niños, que era al que más maltrataban, le fui cogiendo mucho cariño de verlo cómo me pedía ayuda y yo sin poder hacer nada”, recalcó.