No acaba audiencia contra trabajadores de la ‘casa del terror’

Avanza lentamente la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento en contra de los 10 imputados de la Fundación Peces Vivos, acusados por los delitos de tortura, destrucción y ocultamiento de elementos materiales probatorios y concierto para delinquir, diligencia judicial que quedó programada para continuar hoy a las 8 de la mañana en el segundo piso del Palacio de Justicia de Ibagué, donde se han revelado gran cantidad de interceptaciones telefónicas hechas por la Fiscalía a las directivas de la Fundación.

Se conoció que son más de 600 interceptaciones que hacen parte de los elementos de prueba, en contra de los funcionarios implicados en este caso que conmocionó al país y que dejó como víctimas a un grupo importante de niños con discapacidad, audiencia concentrada que se adelanta desde el pasado viernes, tras la investigación que adelanta la Fiscalía General de la Nación.

Según los abogados defensores, es muy raro que el psiquiatra, quien firmó algunos documentos para que se realizaran los amarres a los menores, no haga parte de la investigación, o mejor, que no se encuentre en la Sala de Audiencias en calidad de detenido, si fue él quien ordenó que se realizaran estos procedimientos.

De la misma manera se reveló que el Psiquiatra afirmó a la Fiscalía que en el año 2016 no hacía parte de la Fundación, pero existe un documento que demuestra el recibimiento de un dinero por sus servicio en agosto de ese año, situación que deberá ser también investigada por la Fiscalía.

De la misma manera se conoció que el ente de control deberá contratar un grafólogo, al igual que el abogado de la Fundación Peces Vivos, para saber si las órdenes de las que se habla y que venían de ese profesional, fueron o no, firmadas por esa persona.

Se espera que para hoy ya se tenga conocimiento su la Juez séptima Penal con función de Control de Garantías, decide la situación judicial de los implicados.

Por: Juan Manuel Escobar, periodista judicial

En la foto: Abogado Andrés Salazar, fundación Peces Vivos