Habilitada la venta de licor en establecimientos nocturnos, pero comerciantes no están conformes

Con la expedición del decreto 0588 del 13 de noviembre, la Alcaldía echó para atrás la prohibición que había impuesto el pasado mes de octubre, pero mantiene el toque de queda.

El decreto se expidió tras la cuarta jornada de protesta que realizaron los trabajadores de los establecimientos nocturnos que se tomaron la calle 60 y obstaculizaron la vía por varias horas para exigir su derecho al trabajo.

Los comerciantes de bares, discotecas, organizadores de eventos y otros trabajadores se tomaron las vías aledañas al hotel Sonesta para pedir al Gobierno departamental y Municipal que fueran escuchados, aprovechando la visita del Ministro de Comercio a quien pidieron su intermediación y unas horas después se promulgó el acto administrativo que permite el consumo de licor en los establecimientos comerciales y en espacios abiertos.

No obstante, la medida fue tomada como un gesto de voluntad de las autoridades, pero no como una real solución a sus problemas y por eso anuncian nuevas jornadas de protestas, como lo advierte Pedro Santana, propietario de la discoteca Río.

Los comerciantes nocturnos piden a las autoridades que extienda el toque de queda hasta las 12 de la noche para que sus negocios alcancen un mínimo de rentabilidad y de esa forma salve de la quiebra e este sector económico y le permita recuperar su empleo a por lo menos 15 mil personas.