Adolescente asesinó a su padrastro y luego se entregó a la policía

El hecho ocurrió en los Multifamiliares El Tejar, en Boquerón. La fatal decisión se tomó por las constantes agresiones de las que el joven y su progenitora eran víctimas por parte de esta persona.

Germán Alexander Acosta, de 37 años de edad, perdió la vida al interior de su apartamento ubicado en el sector de Multifamiliares El Tejar. Una violenta discusión entre el hombre y su hijastro terminó en tragedia, tras recibir varias puñaladas en el pecho en un hecho de intolerancia de los que ya, aparentemente, eran costumbre entre la víctima y victimario, quien una vez cometió el crimen, se entregó a las autoridades policiales.

El menor de 17 años de edad dijo a las autoridades que cometió el crimen porque su padrastro lo tenía cansado con los constantes maltratos físicos y verbales, de los que era víctima, no sólo él, sino su progenitora también.

Testigos del hecho aseguraron a las autoridades locales que Acosta no permitía que el joven saliera a reunirse con sus amigos del barrio y mucho menos que llevara gente a la casa, tema que le enfurecía y que lo hacía salir de casillas cada que ocurría.

En esta oportunidad el joven entró en cólera porque Germán Acosta, víctima, le prohibió salir a trabajar, permiso que ya había sido otorgado al joven por su madre, quien intentó oponerse a la riña entre su hijo y su compañero sentimental.

Después de varias palabras de grueso calibre y de herirse con amenazas, el adolescente fue a la cocina, sacó un cuchillo y luego lo enterró en el pecho de su padrastro, para luego ir en busca de la policía y entregarse.

De inmediato el joven fue puesto a disposición de las autoridades de Policía de Infancia y Adolescencia, quienes iniciaron el trabajo de judicialización por el delito de homicidio.

El menor de edad, según se conoció, una vez mató a su padrastro, caminó hacia la portería de los Multifamiliares El Tejar donde solicitó a los guardas de seguridad del conjunto residencial la presencia de la policía y de la Fiscalía quienes finalmente se encargaron del levantamiento del cuerpo.

Al no tener respuesta pronta de la policía, el joven caminó, acompañado de algunos vecinos, hacia las instalaciones del CAI de Boquerón, donde se sometió a la justicia, iniciándose en su contra un proceso penal para adolescentes que hoy ocupa la atención de las autoridades metropolitanas de Ibagué.