Autoridades derriban a esta hora varias casas del barrio Matallana al sur de Ibagué

Una familia compuesta por 9 hijos y sus dos padres quedarán en la calle por no tener la carta venta de la casa donde residen desde hace varios años y por ser tildados de expendedores de sustancias alucinógenas.

Fuertes enfrentamientos se registran desde tempranas horas de la mañana entre la policía y representantes de la Secretaría de Gobierno con habitantes del barrio Matallana, luego que les madrugaran a tumbarles sus viviendas, en las que residen desde hace muchos años, según les dicen, porque en la zona se viene presentando la venta de sustancias estupefacientes, tema que las autoridades locales deben acabar en esa parte de Ibagué.

Uno de los casos que se conoció fue el de un matrimonio que dedica su tiempo a la venta informal de líchigo, una familia compuesta por los dos padres y 9 hijos que oscilan entre los 11 meses a los 15 años, menores que todavía viven con sus progenitores y que entre hermanos tratan de llevar una vida tranquila mientras sus padres trabajan.

Al llegar al barrio, las autoridades golpearon a la puerta de varias viviendas para avisarles que tenían una hora para desocupar las mismas, situación que se fue complicando para la policía y la Defensoría del Pueblo que a esta hora adelanta labores de desalojo de estas humildes familias.

“La venta de vicio está en otros lados de este sector. Acá somos gente trabajadora y muy humilde como para que vengan a sacarnos así porque sí de la casa”, señaló Martha Prieto Aldana, una de las personas afectadas en los desalojos que se adelantan a esta hora en el barrio Matallana.

Por: Juan Manuel Escobar, periodista judicial