Tristeza, conmoción e impotencia entre la comunidad del municipio de Flandes por la muerte de un niño

Brahian Mancilla Tique, de 12 años de edad, cumplía con el compromiso de entrenar en una escuela de fútbol a la que pertenecía, pero antes de iniciar la jornada, accedió a jugar por unos minutos con sus amigos del equipo, recibiendo intempestivamente un fuerte golpe con una pepa de mango, impacto que le hizo perder el control y caer de frente contra un candado de una caseta ubicada al borde de la cancha, agravando la situación.

El menor residía en el barrio Villa Lucía y cursaba primero de bachillerato en la institución educativa Manuela Omaña.

Brahian fue trasladado al Hospital Nuestra Señora de Fátima, en Flandes, pero por la gravedad de las lesiones en la cabeza, fue necesario remitirlo de urgencia a la Clínica Dumián, donde los médicos de turno confirmaron su deceso.

Por: Juan Manuel Escobar, periodista judicial.