72 puñaladas acabaron con la vida de un hincha del Deportes Tolima

El adolescente tenía 16 años de edad y era nieto de Eduardo Castaño, conocido como “El Paisita”, líder comunal del sur de Ibagué, quien confirmó a Ondas de Ibagué la trágica noticia, hecho que ya es investigado por las autoridades antioqueñas y que enluta al sur de la capital del Tolima.

La víctima fue identificada como Jhonatan Camilo Morales Castaño, de quien se supo, iba en compañía de uno de sus amigos, de nombre Álvaro, quien se encuentra desaparecido desde el jueves anterior cuando salieron del estadio de disfrutar el encuentro futbolístico entre el Atlético Nacional y el Deportes Tolima, pero en el camino, sin conocerse aún los detalles, ocurrió la tragedia.

Morales Castaño recibió 72 puñaladas que le quitaron la vida en forma instantánea, hecho ocurrido en inmediaciones de Bello, a un costado de la Autopista Medellín, siendo identificado este fin de semana y traído a su tierra natal donde hoy será sepultado.

Se investiga la identidad de las personas que asesinaron al tolimense, así como los motivos que tuvieron los agresores para cometer el crimen con tanta sevicia, aunque se maneja la tesis que cada puñalada fue por cada gol que celebraron los seguidores del onceno vinotinto y oro, por cada anotación que ha marcado el delantero de los pijaos, Marco Pérez, en el futbol profesional colombiano y que lo convirtió en goleador allá en el estadio Atanasio Girardot de Medellín.

Dijo a Ondas de Ibagué Eduardo Castaño, abuelo del adolescente asesinado, que un residente en el sector donde le causaron la muerte a su familiar, fue quien alertó a las autoridades, logrando hallar el cadáver del joven, pero de su amigo Álvaro, no se volvió a saber nada.

Familiares del joven tuvieron que solicitar ayuda económica para poder traer a Ibagué el féretro con los restos mortales del joven, que desde ayer permanece en el salón comunal del barrio Ricaurte, de donde se llevará a las 3 de la tarde a la iglesia del mencionado sector, donde se realizarán sus exequias.

Por: Juan Manuel Escobar, periodista judicial.