“Mataron a mi hermana y el asesino sigue libre por ahí”: Carmen Alicia Rodríguez González

Recordemos  que para ese día las primeras versiones señalaron que la pareja sentimental de Luisa Fernanda Rodríguez González, quien era enfermera, habría ingresado al inmueble, en horas de la mañana y abandonando el sitio de habitación  una hora y media después, algo que fue clave para las autoridades en su momento fueron las cámaras de seguridad ubicadas en la zona.

Como Edward Jenis Riapira Cubillos, fue identificada la persona capturada por los efectivos del CTI de la Fiscalía de Ibagué, en Yumbo, Valle del Cauca, donde laboraba como conductor del MIO, como el presunto autor material de este Feminicidio.

Riapira Cubillos, era requerido por el juzgado Sexto penal municipal de la capital del Tolima, fue presentado ante  el juez Octavo con función de control de garantías, quien en audiencia concentrada lo cobijó con medida de aseguramiento intramural.

“El pasado 17 de abril se ordenó “Sustituir la medida de aseguramiento privativa de la libertad en establecimiento carcelario por una no privativa y la justica para mi hermana donde queda” dijo Carmen Alicia Rodríguez González.

Según los familiares de Luisa Fernanda, desde que se dio inicio al proceso, se ha registrado, aproximadamente 5 cambios de fiscal, más de 6 cambios de apoderados de la defensa, y varios traslados al Palacio de Justicia, por parte del INPEC, fueron cancelados, lo que concurso para que el tiempo pasara.

“Nosotros solo queremos saber que sucedió, que nos garanticen un juicio ágil, que nos dejen de tomar del pelo y hacernos perder el tiempo, queremos que el proceso no sea solo una estadística, queremos que la justicia” agregó la desconsolada hermana.

Ahora la familia de Luisa Fernanda Rodríguez González, espera que los estrados judiciales les notifiquen formalmente, cómo va el proceso de este Feminicidio.

“No sabemos qué sucede con ello, no queremos solo que la justicia divina haga lo propio, queremos que la terrenal también actúe y se haga justicia”, puntualizó,  Carmen Alicia.

Para el próximo 5 de junio se encuentra programada nueva fecha de audiencia.

 

MENSAJE DE LA HERMANA

“Si conoces a un hombre lleno de virtudes, que solo en ti ve defectos y te quiere cambiar, aléjate de él, es el inicio de una historia de amor con un tétrico fin”: Mensaje de Carmen Alicia Rodríguez González

A lo mejor será el encierro o la situación acontecida por la inercia de un sistema judicial que se encentraba colapsado y que dada la coyuntura del COVID-19, es innegable su necesidad de evolucionar, dejando al descubierto que el también necesita reinventarse, así suene a cliché, lo cual, en algunas oportunidades, si de emitir juicios de valor se trata, y siendo en medio de todo lo que les contare a continuación muy objetivos, es una mierda.

Mi hermana, Luisa Fernanda Rodríguez González, de 32 años, era una mujer como muchas de nosotras, llena de virtudes, de desvirtudes, con planes, proyectos, frustraciones, con días buenos y malos, con un hijo de tan solo 13 años en su momento, con quien hacían un equipo maravilloso, planes diarios, con una buena actitud pensando que algún día encontraría a un buen hombre que confiara en ella, que la amara con todo y su hijo, que la tuviera en cuenta y organizar así un hogar.

Un macabro día 11 de septiembre de 2017, cuando le abrió la puerta al lobo feroz, ella con su inocencia creyendo poder manejarlo todo, sin saber que ese día sentiría su ultimo dolor, su último aliento, su último suspiro, que sus sueños se desvanecerían porque un ser perverso arranco de ella lo más valioso que tenemos… la vida, después de romperle hasta el último hueso de su cuerpo, de desfigurarla,  dejó su cuerpo sobre la fría loza, allí en lo que en su momento fue su hogar, Luisa Fernanda Rodríguez González, dio su último suspiro, de amor por su hijo y por su familia.

Dicho sea de paso, todos tenemos un derecho a la justicia, pero a decir verdad en principio hay situaciones que dejamos pasar sin mayor reparo, por considerarlas nimiedades, después de lo de mi hermana, muchas cosas se volvieron pequeñeces.

Por: Fernando González, periodista judicial.