“El amor por la gente, es más grande que el miedo”: enfermera agredida en Ibagué

Natalia Valderrama, de 23 años de edad, es la imagen más reciente de las víctimas de la intolerancia, contra los trabajadores de la salud en Colombia, la joven labora como auxiliar de enfermería en una institución de salud de Ibagué, y como la mayoría de los ciudadanos, utiliza el servicio público para sus desplazamientos,  y poder ir a salvar vidas en su trabajo, y cuidarse bajo todos los protocolos de medidas sanitarias, para salvar vidas en su hogar.

Una tarde, cuando se dirigía a su residencia y hacia una autoevaluación de su día, y pensaba en llegar pronto a descansar y compartir con los suyos,  escuchó sonar el timbre de la buseta, y en ese preciso momento sintió, un ardor indescriptible en sus ojos,  y una voz femenina que le dijo “A personas así no hay que dejarlas subir al bus, porque por eso es que hay tanto contagiado”, palabras que le dolieron más, que la misma agresión en sus ojos.

La experiencia profesional de Natalia, la llevó a determinar, por su olor característico, que el líquido con el que había sido agredida, era alcohol, y al llegar a su casa, se auto realizó el procedimiento de lavado, para mitigar el ardor.

 Natalia Valderrama, sufrió una fuerte inflamación de su ojo derecho, además de malestar en su rostro acompañados de constantes cefaleas, recibiendo atención en casa por parte de su progenitora, que no la deja sola desde el momento que se enteró de la agresión.

“Nosotros como  personal de la salud, estamos prestando un servicio a la comunidad, el amor por la gente, es más grande que el miedo a un posible contagio, pero si es muy doloroso e indignante, que nos discriminen solo por porta un uniforme, no entiendo como en el hospital, no quieren y en la calle nos odian”, dijo Natalia Valderrama.

Finalmente la auxiliar de enfermería, Natalia Valderrama, explicó que no todos los que portan un uniforme que los identifica como prestadores del servicio de salud, tienen contacto con pacientes Covid-19 positivos, porque existen otras enfermedades y emergencias que deben ser atendidas.

Por: Fernando González, periodista judicial.