“Satanizaron a los bares y discotecas, pero la gente también se contagia de día y en otros lugares”: propietario de bar en Ibagué

Como era de esperarse, la aplicación del toque de queda nocturno y la ley seca no cayeron bien entre los propietarios de bares y discotecas de la capital tolimense.

Aunque los empresarios respetaron la determinación de las autoridades sanitarias, fueron enfáticos en manifestar que no la comparten.

La mayoría lamentó que se haya satanizado únicamente a las actividades económicas del sector y no a otros entornos en donde el COVID-19 se transmite fácilmente.

Mario Hincapié, socio de tres reconocidos gastrobares de Ibagué, cuestionó que por el mal comportamiento de algunos establecimientos hayan sacrificado a todo el sector que empezaba a reactivarse tras permanecer durante más de seis meses cerrado.

Asimismo, resaltó que el virus no únicamente se contagia de noche, sino en reuniones familiares de día, fiestas clandestinas, tiendas de barrio y hasta en el trabajo.

Por esta razón, solicitó a las autoridades que fijen su atención en otros sectores productivos en donde hay violaciones de protocolos y más riesgo que al interior de un bar o discoteca.

De igual manera vaticinó la quiebra de varios locales que estaban reponiéndose de la crítica situación que los obligó a solicitar préstamos y acuerdos de pago para mantenerse vivos, sin embargo, en estas condiciones fue pesimista y pronosticó el cierre definitivo de cientos de empresas.