Vendedores ambulantes de la Tercera en Ibagué se quedaron con toda la mercancía de Halloween sin vender

La pandemia no solo ha afectado a las grandes empresas o negocios formales alrededor del país.

La población ambulante, que vive por medio de las ventas callejeras ha notado fuertemente el cambio, pues tras los meses de inactividad y ahora los constantes toques de queda, los tienen con toda la mercancía que invirtieron casi intacta.

Las fechas en las que más vendían solían ser Halloween y navidad. Con la restricción decretada para este 31 de octubre en la que ni los niños ni los adultos van a poder salir a las calles a lucir sus disfraces, generó que la venta de los mismos y demás artículos disminuyera drásticamente.

“Nos hemos sentido muy afectados, las ventas han estado demasiado suaves, no hemos vendido ni el 20% de lo que vendíamos antes. Uno con la esperanza de vender algo tratamos de surtir, no igual que el año pasado, más poquito pero aun así ha funcionado. Yo invertí $2.500.000 y si he recuperado $700.000 es mucho”, contó Amparo Hernández, vendedora de artículos de Halloween en la calle Tercera.

Del mismo modo la señora Nora Pérez, quien ubica su puesto sobre la calle 14, expresó que invirtió millones a inicios de año y hasta el momento, no ha vendido ni la mitad de lo que adquirió. “Se vende, pero más suave, como un 50%. Yo surtí unos $8.000.000 pero las ventas no sirven, no se vende casi”, expresó.

Ambas coinciden en que el Gobierno Nacional, Departamental y Nacional no les han brindado ningún tipo de ayuda y, por el contrario, en varias ocasiones han tenido problemas con la dirección de espacio público. “El estado no nos ha ayudado para nada, antes están con la polémica que nos quieren sacar porque nosotros los vendedores no cumplimos las medidas de bioseguridad. Yo soy madre cabeza de familia, tengo un niño con capacidades especiales, y ningún vendedor, ningún compañero hemos recibido nada del Estado, parece que no existiéramos. Existimos para que nos molesten, pero no para ayudas”, finalizó la señora Amparo Hernández.

Por lo pronto, estas y los demás vendedores de la calle Tercera expresaron que continuarán saliendo cada día a tratar de vender lo que más puedan, pues es el único sustento con el que cuentan.