La tragedia de Sarita, torturada y violada en Armero Guayabal

por Ondas de Ibagué

El pequeño cuerpo de Sarita, una inocente niña de apenas 36 meses de vida, no soportó las agresiones de una persona de quien aún se desconoce su identidad, y quien sin medir pensamientos ni actos, la agredió hasta dejarla al borde de la muerte.

Las autoridades no resultaron convencidas con con el relato de la mujer que estaba a cargo de la pequeña Sarita, quien aseguró que al llegar a casa, encontró a la menor tendida en el piso, creyendo que se había caído de su cama.

En medio del llanto por lo que hoy se conoce de esta triste noticia, la mujer continuó su relato diciendo "Al ver que la niña no respondía me la llevé para las urgencias del Hospital donde llegó inconsciente. Los médicos la atendieron y ordenaron que había que trasladarla para Ibagué porque estaba muy malita. Yo no entendía lo que pasaba. No me explicaba la gravedad de mi muchachita", aseguró a la policía la madrina de Sarita.

Sarita no solo fue violada. Los médicos del hospital Federico Lleras confirmaron a la Fiscalía que la niña también presentó fractura en el brazo izquierdo, fuertes golpes en la cabeza, múltiples heridas en el pecho, amputación del dedo anular de la mano izquierda, trauma craneoencefálico severo y varias cicatrices en las piernas. Estos signos hacen pensar a los médicos que la pequeña de tres años, pudo haber sido atacada con cuchillo hace algún tiempo, versión que deberá explicar la madrina de la menor encargada de la niña.

El cuerpo de Sarita, además de presentar esos signos de violencia y tortura y desnutrición, muestra que, al parecer, fue víctima de abuso sexual, pues presenta lesiones delicadas en el ano y en la vagina.

La madrina de Sarita dijo a la policía y a los investigadores de Infancia y Adolescencia que "la mamá de la niña me la regaló cuando tenía un año de nacida porque no tenía cómo ver por ella. Nosotros fuimos a la Comisaría de Familia en Armero Guayabal y allá no pusieron problema y yo me quedé legalmente con la niña".

Por ahora el propio Comandante encargado de la Policía Tolima, Coronel, Marcelo Napoleón Russi, investiga a los uniformados de su institución y a las directivas del Hospital de Armero Guayabal por no haber avisado a las autoridades departamentales del caso de Sarita, tan pronto se conoció el tema.

Los investigadores de la Policía Tolima también tratan de conocer el verdadero o los verdaderos culpables de las lesiones que presenta el cuerpo de Sarita, por lo que en este momento se adelantan diligencias judiciales en la finca donde ocurrieron los hechos y labores de vecindario que seguramente arrojarán resultados tendientes a la captura de los autores materiales de este crimen que entristece a toda la región centro de Colombia.

Mientras tanto, las autoridades realizan investigaciones para establecer igualmente si la madrina de Sarita quiere encubrir al responsable.

SEGUIREMOS INFORMANDO.

Por: Juan Manuel Escobar, periodista judicial
Imagen tomada de Internet