Tras las rejas alias "Veneco" y "Gusano", acusados del asesinato de un policía entre El Espinal y Guamo

La organización delincuencial denominada "Los Gusanos" fue impactada el fin de semana anterior por las autoridades seccionales, tras existir suficiente información que apunta a que ese grupo al margen de  la Ley, estaría implicado en el homicidio del patrullero de la Policía, José Fernando Rueles, cometido el 6 de febrero último, cuando salía del Espinal a visitar a su familia al municipio de Prado, pero en la vía fue interceptado y por hurtarle su motocicleta lo mataron, propinándole tres balazos.

Esta precisamente sería la modalidad usada por dicha estructura que ya fue impactada.

Estos capturados y sus compinches dedicaban su tiempo al hurto de motos, mediante el uso de armas de fuego para doblegar a sus víctimas, bajo el mando presuntamente de Víctor Rafael Jiménez Viscaya, alias "El Veneco" (foto) y Humberto Cardozo, conocido como "Gusano".

Gracias a la información de una fuente humana, la Fiscalía señala a alias "El Veneco" como el posible autor material del homicidio del uniformado, por lo que le imputó los delitos de homicidio agravado; tráfico, fabricación y porte armas de fuego agravado; y hurto calificado y agravado.

Por su parte, Cardozo fue imputado por el delito de porte ilegal de armas agravado.

Los otros detenidos responden a los nombres de Wilson Javier Lozano, alias "Cachita"; Derly Rodríguez y Derly Johana Sanabria, a quienes el representante del ente acusador les señaló de cometer el delito de receptación agravada.

Ninguno aceptó su responsabilidad.

Los alias "El Veneco", "Gusano" y " Cachita" fueron cobijados con medida de aseguramiento en centro de reclusión, mientras que las mujeres deberán seguir compareciendo al proceso, ya que no les fue decretada ninguna medida. 

Cabe resaltar que durante las diligencias de allanamiento y registro las autoridades se incautaron de dos revólveres, 24 celulares, y recuperaron dos motos que habían sido reportadas como hurtadas, así como autopartes y una cédula de ciudadanía perteneciente al parecer, a una de sus víctimas.

Por: Juan Manuel Escobar, periodista judicial.