Cárcel para Eduardo López Amariles, jefe de seguridad del Bunker de la Fiscalía Seccional Tolima

La medida de aseguramiento de carácter intramural contra Hawei Eduardo López, fue solicitada por la Fiscalía 26 delegada Seccional adscrita a la Unidad de Delitos contra la Administración pública y aceptada por el juez octavo penal municipal con función de control de garantías de Ibagué, quien no dudó en enviarlo tras las rejas, tras ser imputado por el delito de concusión agravada, al comprobársele que exigió y recibió de tres jóvenes, sumas que oscilaban entre los 200 y 500 mil pesos, para poder ingresar a una empresa de vigilancia que se encargaría de la seguridad del Búnker, delito por el que fue denunciado por sus propias víctimas que no sobrepasan los 21 años de edad y que buscaban una oportunidad de trabajo.

El primer caso que tiene tras las rejas a Hawei Eduardo López Amariles, ocurrió en el año 2018, a finales del mes de abril, con un joven de 20 años de edad, identificado como Luis Enrique Delgado Ramírez, quien lo buscó en varias oportunidades hasta encontrarlo y expresarle su deseo de trabajar como guarda, y después, cuando ya se estableció un monto de 200 mil pesos de coima, viajó en dos oportunidades para entregarle el dinero en su propia oficina al interior del Búnker de la Fiscalía Seccional Tolima, donde López Amariles laboró hasta anoche como jefe de seguridad.

En el segundo ocurrió a finales de junio de 2018 y lo denunció Andrés Camilo Lugo Santana, quien aseguró a la Fiscalía que también fue víctima de López Amariles, pues tuvo que entregarle también 200 mil pesos para poder ingresar a la empresa de seguridad y poder tener un trabajo y el tercer caso, ocurrió en la primera semana de marzo de 2019, también estuvo comprometido, como víctima a Luis Eduardo Delgado, otro joven de la misma edad que el anterior, quien tuvo que darle 500 mil pesos, para poder ingresar a la empresa de vigilancia privada que se encargaría de velar por la seguridad del Búnker en Ibagué.

En el tercer caso, se pudo conocer que tuvo que pagar una coima más alta, porque, según la Fiscalía, en Bogotá se habían enterado que el diploma de bachiller del joven era falso,  motivo por el cual, se complicaban un poco las cosas, situación que también fue denunciada y que tiene en calzas prietas a Hawei Eduardo López.

En la audiencia de solicitud de legalización de captura contra López Amariles, la delegada fiscal reveló que existen pruebas como audios, pantallazos de Whatsapp y otras, que lo comprometen seriamente con el delito de concusión, por el que posteriormente fue imputado, cargos que no aceptó.

En la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento, el abogado defensor intentó convencer al togado que la cárcel no era la mejor opción, pues Hawei Eduardo López Amariles no registra antecedentes penales, tiene arraigo y tampoco fue considerado un peligro para la sociedad, además, convive con su esposa que padece de una enfermedad terminal y lo necesita a su lado, alegato que no convenció al juez y fue denegado, pues el hasta ayer jefe de seguridad del Búnker, fue enviado directo a la cárcel, desde donde enfrentará un juicio oral en su contra.

Por: Juan Manuel Escobar, periodista judicial.