Se conocieron más detalles de la pareja asesinada en el centro de Ibagué

Dos sicarios acabaron con los sueños de una pareja compuesta por Luz Alejandra Fiquitiva Jiménez y Carlos Eduardo Castro Trujillo, padres de 7 hijos, cinco de ellos estudiantes del Colegio Champagnat de Ibagué, donde las directivas lamentaron el hecho criminal y quienes entregaron desde un inicio todo su apoyo a los alumnos Castro Fiquitiva, quienes conocieron de la suerte de sus padres cuando recibían clases, hecho que causó conmoción, tristeza e impotencia en cada uno de los integrantes de esta comunidad Marista.

Los hijos de la pareja asesinada, la menor de cuatro años y medio y la mayor quien adelanta sus estudios en el exterior de Ingeniería, egresada de la misma institución Marista que hoy los acompaña con las autoridades de Infancia y Adolescencia en esta difícil situación.

Del ibaguereño, Carlos Eduardo Castro Trujillo, se supo que entregó varios de sus años a una multinacional de la construcción y el cemento, trabajo que aprovechó para conocer sobre este campo en varios países de Europa y América, labor profesional que le dejó algunas relaciones comerciales con países como México y en algunas naciones centroamericanas, relaciones de trabajo que compartió con su esposa la cundinamarqués, Luz Alejandra Finiquitiva Jiménez, oriunda del municipio de Cota, con quien además creo la Constructora CCCI, Casa, Concreto, Construcciones & Inmobiliaria.

Los hijos de Luz Alejandra y Carlos Eduardo fueron asistidos por varios psicólogos al interior del Colegio Champagnat, minutos después de recibir la trágica noticia al interior de las aulas donde cursan los grados Tercero de Primaria, Once y Sexto.

Extraoficialmente se conoció que la pareja, al parecer, había sido víctima de la delincuencia que vive la capital del Tolima y algunos municipios de la región centro del país, en lo que tiene que ver con la extorsión, versión que no ha sido entregada oficialmente por las autoridades y que pone en alerta a los investigadores de la Sijin y la Fiscalía encargados de llevar el caso hasta el final, tras conocer de la posible existencia de llamadas telefónicas en las que se les exigía millonarias sumas de dinero a la pareja a cambio de su tranquilidad y la de sus hijos.

Finalmente recordar que la pareja se transportaba en un vehículo Kia de su propiedad, de placas HBS-658, que fue impactado desde una motocicleta por dos sicarios quienes escaparon tras disparar en 9 oportunidades, balas asesinas que le quitó la vida a Luz Alejandra y a Carlos Eduardo, crimen que hoy llora la familia de esta exitosa unión y que entristece y preocupa a los ibaguereños y tolimenses.

Por: Juan Manuel Escobar, periodista judicial