Robaron en la Iglesia y la Policía no atendió el caso por ver el Partido

Gilberto Galeano, el sacerdote de la capilla de Santa Teresita del Niño Jesús, ubicada en el barrio Protecho Topacio, fue interceptado al interior del despacho cuando atendía a varios padres de familia y a sus hijos, quienes mañana realizan la Primera Comunión, siendo despojado de un millón 400 mil pesos y un celular de alta gama.

Por increíble que parezca, cuando fueron a hacer la denuncia, los uniformados estaban viendo el partido y no les prestaron atención inmediatamente, sino que esperaron a que terminara el primer tiempo del encuentro futbolístico Colombia - Paraguay.

Testigos del asalto relataron que uno de los ladrones llevaba puesto un tapabocas. Los dos asaltantes llevaban armas de fuego con las que apuntaron al sacerdote y a los padres  de familia, quienes habían acudido al sitio para pagar el valor de la realización del sacramento de la Primera Comunión.

“No es la primera vez que nos roban. Ya estamos acostumbrados a que se nos metan a la Iglesia. Las otras veces han entrado sin que nos demos cuenta y se han llevado algunas cositas de valor, como sillas, monedas, ventilador, ladrillos y otros. Esta vez ya se descararon y lo hicieron con armas de fuego. Pensamos lo peor y no pudimos hacer nada para evitarlo”, dijo Gilberto Galeano.

Una vez se cometió el robo, se alertó a la policía y al sitio llegó el cuadrante de la zona, a quienes se les solicitó más presencia en la zona, a la vez que el sacerdote exigió al Comando de la Policía Metropolitana incrementar el pie de fuerza en el sector.

Testigos del asalto relataron que uno de los ladrones llevaba puesto un tapabocas. Los dos asaltantes llevaban armas de fuego con las que apuntaron al sacerdote y a los padres  de familia, quienes habían acudido al sitio para pagar el valor de la realización del sacramento de la Primera Comunión.

“No es la primera vez que nos roban. Ya estamos acostumbrados a que se nos metan a la Iglesia. Las otras veces han entrado sin que nos demos cuenta y se han llevado algunas cositas de valor, como sillas, monedas, ventilador, ladrillos y otros. Esta vez ya se descararon y lo hicieron con armas de fuego. Pensamos lo peor y no pudimos hacer nada para evitarlo”, dijo Gilberto Galeano.

Una vez se cometió el robo, se alertó a la policía y al sitio llegó el cuadrante de la zona, a quienes se les solicitó más presencia en la zona, a la vez que el sacerdote exigió al Comando de la Policía Metropolitana incrementar el pie de fuerza en el sector.