Asesinan a sangre fría a un habitante del Guamo en medio de un presunto atraco
- por Kelly Perdomo
La comunidad de la vereda Chipuelo Centro lamenta el cruel homicidio de Omel Suárez y exige la intervención inmediata de las autoridades ante la ola de inseguridad.

Un trágico hecho de sangre sacudió a los habitantes de la zona rural del municipio del Guamo, en el departamento del Tolima. Alrededor de las 7:00 de la noche de este miércoles 10 de junio, se registró el homicidio de don Omel Suárez, un reconocido y querido miembro de la vereda Chipuelo Centro, quien fue atacado por delincuentes armados en lo que presuntamente se trató de un atraco.
Según las primeras versiones de los vecinos, el crimen ocurrió cerca del puente sobre la quebrada Cerresuela, en inmediaciones de la escuela local. Los agresores estaban esperando a la víctima en el sector y, al paso de Suárez, lo interceptaron para despojarlo del dinero producido por la venta de chance, su teléfono celular y su billetera con todos sus documentos personales.
La motocicleta en la que se movilizaba quedó abandonada en el lugar de los hechos.
La sevicia del ataque ha causado profunda indignación.Testimonios e imágenes compartidas por la propia comunidad indican que, tras robarlo, los criminales obligaron a don Omel a arrodillarse y le dispararon sin piedad hasta quitarle la vida.
Posteriormente, un equipo de criminalística se desplazó hasta el sitio para adelantar los actos urgentes y realizar el traslado del cuerpo a Medicina Legal.
Conocido cariñosamente por sus allegados como "la pajarita", Suárez es recordado en la zona como un hombre servicial, sumamente trabajador y que no tenía problemas con nadie. Ante la pérdida de sus papeles de identidad en medio del robo, su familia hizo un llamado público para que cualquier persona que encuentre los documentos los devuelva, lo que les permitirá avanzar con las diligencias legales correspondientes.
Este lamentable hecho ha encendido las alarmas sobre la crítica situación de seguridad en el sector. Los habitantes denuncian una constante presencia de personas extrañas en moto a diferentes horas del día e incluso la aparición de tachuelas en las vías para pinchar vehículos.
Desesperada, la población exige patrullajes nocturnos y cuestiona abiertamente la efectividad y el paradero de los grupos especiales de la Policía conocidos como Cobra y Centurión.
