Análisis del partido

Bueno... Ya sin licor en la cabeza, siendo más objetivos y con un poco de tranquilidad, debo decir que... Me reafirmo: Don José Pekerman ayer se equivocó y en gran medida la derrota se la debemos a él, pero hagamos un poco de memoria.

Estas eliminatorias han sido las más variables y extrañas que yo haya visto en mi vida. Todas las selecciones (incluyendo a Brasil al inicio) han tenido un nivel mediocre, hasta podríamos ver un mundial sin Argentina. Colombia no es la excepción. Uno ve jugar a este equipo y siente que le puede ganar a cualquiera y al mes perder con cualquiera, como sucedió anoche.

Este equipo no tiene identidad. No juega a nada. El problema es que después del mundial 2014 la vara quedó muy alta y ahora le exigimos a esta tricolor que sea la de hace tres años y eso es muy difícil de lograr ¿por qué? Porque no hay un ícono en la defensa como lo fue Yepes, porque no tenemos laterales con gol -o por lo menos pareciera que esa es la orden desde el banco-, porque nuestros jugadores no son 100% titulares en sus equipos - ayer saltamos a la cancha con cinco jugadores suplentes en sus equipos- y así sucesivamente un montón de variables que no nos hacen tener confianza plena ni mucho menos carácter en la cancha.

Don José Nestor Pekerman es un gran motivador y manejador de grupo, pero de táctica pocón, pocón. Es terco como buen D.T., jugándosela con la suya hasta la muerte, y en este caso, la muerte puede ser no ir a Rusia 2018. Tan terco es, que siempre llama a Steffan Medina de lateral cuando este juega de volante de marca o central. Tan terco es, que no llama a Juan Fernando Quintero, el mejor 10 que juega en este país y que ayer hubiera dado una mano grandísima ante un James desaparecido. Tan terco es, que le regaló el partido a Argentina de visitante poniendo de lateral izquierdo a Balanta ¡para que marcara a Messi!

Sigamos...

No desconozco, eso sí, que su terquedad nos ha dado victorias grandiosas, como contra Perú en quilla o la victoria en Quito, pero creo que es más lo que hemos perdido que lo que hemos ganado EN ESTA eliminatoria con sus ideas. La gente en general lo quiere, nos ha dado muchas alegrías, los jugadores lo respetan, si yo lo veo en la calle me tomo selfie y todo, sin embargo al pan, pan y al vino, vino.

En Colombia somos los reyes del triunfalismo (incluyéndome). Que vaina pa' gustarnos la exageración y creernos campeones del mundo cuando ganamos y lo peorcito cuando perdemos (mea culpa)... Se nos olvida fácil lo que unos jugadores de fútbol y un técnico nos han dado, destruimos la imagen o el buen nombre de una persona que se pone la amarilla apenas comete un error. Anoche fue el turno del gran David Ospina, antes ha sido James, otras veces Falcao, el más atacado ha sido el pobre Medina, sin analizar qué cosas conllevan a sus errores.

Lo bueno es que todavía tenemos ahorros y hasta perdiendo podemos ir a un repechaje (que triste sería ir a un repechaje, pero esto es soccer mis amigos... Cualquier cosa puede pasar, eso sí, para mí, muchas gracias don José, pero ciclo cumplido, a consentir las nietas y a dar charlas de motivación a penas se acabe la eliminatoria en Lima; además ya se le ve cansado, sin ganas de viajar y entrenar, se tarda una eternidad con los cambios y ya la edad lo volvió más terco de lo normal.

Para los que me han atacado, les formulo mis inquietudes:

¿Para qué jugar con doble volante de marca de local ante Paraguay desde el arranque?
¿Para qué tardar tanto en meter a Chará y a Teo, los ídolos locales que hacen pequeñas sociedades en el metropolitano cada ocho días?
¿Para qué sacar a Cuadrado cuando estaba en su mejor momento?
¿Para qué cambiar volante de marca (Aguilar), por volante de marca (Barrios) cuando necesitamos cerrar el partido y sacar la victoria?
¿Para qué jugar en Barranquilla si el calor le pesa a todos los 22 que se paran a jugar?
¿Para qué dejar a James los 90 minutos si lo que necesitamos es defender después de hacer un gol que costó tanto?

Quedo atento.

Por: David García. Comediante, Cuentero y apasionado por el buen fútbol.

 

¡Además!

Vea los memes que le sacaron sonrisas a los colombianos luego del trago amargo del partido: